Cuando se trata de gastos gubernamentales en relación con el sistema estadounidense de salud pública, las noticias rara vez son buenas. Sin embargo, según un informe reciente, parece que la Prestación de Medicare para medicamentos por receta está costando sustancialmente menos de lo que se había anticipado originalmente.
Según los Centros de servicios de Medicare y Medicaid (Centers for Medicare and Medicaid Services - CMS), que administran el programa de Medicare, la prima mensual media para la prestación estándar de medicamentos por receta de Medicare costará a los usuarios de la tercera edad $28 en el 2009. Esta cifra corresponde a un 37 por ciento menos que la cantidad de $44 por mes, calculada por los legisladores en el 2003, año en que se creó.
Si bien inicialmente hubo gran cantidad de críticas respecto al agregado de una prestación de medicamentos por receta en el plan de Medicare, el Congreso pudo establecer un nuevo modelo, basado en una colaboración sin precedentes entre los planes de seguro privado y dicho programa público. En virtud de este modelo, los participantes pueden inscribirse en planes privados de medicamentos por receta, ofrecidos por aseguradores privados, pero sujetos a la supervisión de funcionarios de Medicare.
A diferencia del modelo único típicamente adoptado por los seguros médicos gubernamentales, la prestación de medicamentos por receta de Medicare ofrece una amplia gama de opciones. En general, los usuarios pueden elegir entre 20 o más planes ofrecidos en la región en la cual habiten, inclusive determinados planes Advantage de Medicare, que combinan en un solo plan de salud la cobertura médica y la de los medicamentos por receta.
Los participantes seleccionan su plan en base a sus necesidades desde el punto de vista médico y sus opciones de cobertura. Los aseguradores compiten entre sí para atraer a los participantes, ofreciendo las prestaciones más generosas posibles por el precio más asequible posible. Muchos de los planes intentaron aventajarse en el mercado ofreciendo cobertura para ese temido periodo llamado “agujero de la rosca” (donut hole), de modo que los usuarios no se vean expuestos a pagar la totalidad de sus gastos médicos al llegar a la laguna en la cobertura, introducida por el Congreso.
La competencia y las opciones ofrecidas al consumidor colaboran para bajar los costos. Es una demostración clara de la verdad esencial en la reforma del sistema de salud pública: el mercado funciona.