Martha Beatriz Roque Cabello
puede volverse imprevisible, porque el tiempo se agota y la gente también.
Aunque nadie quiere un final triste, todos ansían que llegue la hora cero, esa en que se pueda respirar la libertad coartada durante tantos años. Escenarios hay muchos, deseo uno solo.
Ciudad de La Habana, 29 de junio de 2009.
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