la industria automotriz, cuyas exportaciones a Caracas se derrumbaron de 6.000 unidades en 2008 a cero este año, por lo que entusiasma volver tener un cupo del mercado venezolano.
Chávez canceló el miércoles un acuerdo con Colombia que preveía la compra de 10.000 vehículos colombianos en 2009.
“Confiamos en que Venezuela recoja nuestro planteo, tenemos una posición muy favorable y aspiraciones legítimas”, había dicho un día antes Chiaradía.El presidente tomó la decisión tras congelar las relaciones con Colombia, en represalia por el acuerdo que el presidente Alvaro Uribe negocia con Estados Unidos, para que este país pueda usar bases militares colombianas.
La misión comercial que acompaña a Kirchner sumó unos 50 empresarios de los sectores automotor, alimentos, textiles, calzado, riego, infraestructura y cosméticos, que llevan proyectos de venta de bienes y servicios e inversiones, y muchos están dirigidos a empresas estatales.
Viajan incluso miembros de la poderosa Unión Industrial Argentina (UIA), que había criticado fuertemente en mayo a Chávez por la nacionalización de dos empresas siderúrgicas del grupo argentino Techint.
En aquel momento, la UIA y otras cámaras empresariales reclamaron incluso frenar el ingreso al Mercosur de Venezuela, en proceso de adhesión plena al bloque.
Techint ya había sido objeto de la nacionalización en Venezuela de Ternium-Sidor, que concluyó con un acuerdo por 1.970 millones de dólares, en el que intervino el gobierno de Kirchner.