MIÉRCOLES, 1 de junio (HealthDay News/HolaDoctor) En una economía difícil, muchas personas se encuentran tomando trabajos que requieren un largo viaje, pero una nueva investigación sugiere que puede haber un alto precio personal a pagar por esa decisión.
De hecho, un investigador de Suecia encontró que aquellos que viajan largas distancias hacia el trabajo tienen más probabilidades de separarse de su cónyuge o pareja que las que trabajan más cerca de la casa.
Erika Sandow, una geógrafa social en la Universidad de Umea, evaluó estos largos desplazamientos en Suecia y sus efectos en los ingresos y en las relaciones. En el análisis de más de 2 millones de adultos que estaban casados o vivían con una pareja, Sandow encontró que aquellos que viajan largas distancias, de hecho, tenían acceso a más empleos y mejores oportunidades de carrera, pero no sin sacrificios dentro del hogar.
Entre sus conclusiones, Sandow señaló que el 11 por ciento de los estudiados pasó por lo menos 90 minutos viajando todos los días (ida y vuelta). Los resultados también revelaron que un gran porcentaje de viajeros de larga distancia tienen niños pequeños y sus familias tienen raíces en su comunidad. Sin embargo, una vez comienzan la rutina de un largo viaje, la mayoría se quedan en ella. De hecho, más de la mitad de los que realizan viajes de larga distancia al trabajo habían estado haciéndolo durante al menos cinco años, informó.
Aunque las personas se adaptan a este tipo de viajes con el tiempo, muchas relaciones no sobreviven a este largo recorrido. El estudio de Sandow encontró que los viajeros de larga distancia son 40 por ciento más propensos a separarse que otras parejas, sobre todo en los primeros años de los largos viajes.