Muchas creencias se han tejido alrededor de un medicamento con más de un siglo de vida. Que previene los infartos, que no se puede tomar durante el embarazo, que en los niños es peligrosa y hasta que es anticonceptiva, son algunas de las más comunes. ¿Qué tan cierto es todo esto?. Aquí las respuestas. Ortega y Gasset lo llamó “el medicamento del siglo XX”. Para muchos una droga milagrosa y extraordinaria que les ha alargado la vida a millones de personas en todo el mundo. Un medicamento con 104 años de existencia que inicialmente se vendía en forma de polvo pero que luego llegó a fabricarse en pastilla y con escala industrial. Su nombre completo: ácido acetilsalicílico. Su nombre comercial: aspirina.
Básicamente hace tres funciones: es analgésico (alivia el dolor), antipirético (por su capacidad para bajar la fiebre) y antiinflamatorio (reduce los síntomas inflamatorios). Fabricada con el objetivo de
aliviar cualquier tipo de dolor leve o moderado, a la aspirina se le ha asociado por su efectividad frente a dolores articulares, musculares, dentales y de cabeza. Sin embargo, durante sus años de vida se le han encontrado otras bondades adicionales. Aún hoy se sigue investigando en sus efectos.
En esta oportunidad, decidimos indagar con varios expertos, sobre las verdades de la aspirina. No obstante, hay que aclarar que la medicación es individual y no se puede generalizar.
Previene el infarto.
Diversos estudios publicados en el British Medical Journal entre 200 mil pacientes que tomaban aspirina con frecuencia, demostraron que
presentaban menos riesgo de padecer infarto del miocardio. Normalmente quienes la consumen en dosis pequeñas (100 y 300 mg) y diariamente, son
personas que se están recuperando de un infarto o que la toman para prevenirlo, especialmente por su facultad de impedir que las plaquetas
de la sangre se peguen, hagan un trombo (coágulo) y tapen una arteria del corazón.
Es anticoagulante y produce hemorragias
La aspirina permite que la sangre no se coagule y por ende hace que la gente tenga menos riesgo de sufrir una trombosis. Sin embargo, quienes
consumen aspirina continuamente sin control del médico o en dosis muy altas, son susceptibles de padecer hemorragias nasales o que en una
situación de una herida, el sangrado les dure más de lo normal. Generalmente va de cinco a diez minutos y puede tardarse hasta 20.