"Visitar la casa del opresor, es sancionar la opresion. Mientras un pueblo no tenga conquistado sus derechos, el hijo suyo que pisa en...son de fiesta la casa de los que se la conculcan, es enemigo de su pueblo"
Jose Marti
Entre pesadillas y olvido... ¡Voy a Cuba!
Me encuentro arreglando las maletas repletas de todo l que le llevaré a mis familiares y amistades en Cuba, pues al fin recibí, de Washington DC, el pasaporte, que a mí, como cubano, se me exige para viajar a la tierra donde nací. Se me olvida el artículo #
13 de la Declaración de Derechos Humanos. Se me olvida que quien engañando a un noble pueblo, dijo que la revolución no era rojo-comunista, y sí más verdes que las palmas... Sin embargo no dijo mentira, pues lo que este monstruo dirige no es ni revolución, ni comunismo, ni rojo. Es mucho peor; Es un castrismo que tiene las ideas
más negras que su alma.
Se me olvida que fuí robado, explotado, manipulado, usado y humillado de todas las formas imaginables. Se me olvida que estuve preso, como lo estuvieron familiares y amigos. Y que en la prisión se cometieron las más horribles injusticias, maltratos y vejaciones, que ser humano pueda resistir. Se me olvida también como desde el principio comprometió a sus allegados, y al pueblo con los Comités de Defensa.
Durante el Mariel lanzó al pueblo a la calle para que vejaran, atropellaran y agredieran a mis compatriotas con el único fin de exaltar el odio entre cubanos. El mismo odio que este mal nacido le tiene a todo el pueblo. El mismo odio conque creó las Brigadas de Respuesta Rápida para apalear, apedrear y vejar a todo el que no
piense igual que él. Por eso se ampara en las mentiras para mantener el poder.
Se me olvidan los presos, los torturados, los fusilados, los miles de cubanos que yacen en el fondo del mar por querer alcanzar la libertad.
Se me olvida la brutal masacre del remolcador Trece de Marzo y el cobarde asesinato de cuatro valientes Hermanos al Rescate. Se me olvidan tantas atrocidades, tanto insulto a la inteligencia, tanta doble moral, tanto atropello, que he decidido ir a Cuba. No me