La división siempre ha sido enemiga de la libertad y de las buenas causas, los tiranos dictadores y usurpadores del poder la han utilizado como una de sus principales armas, Castro, perfecto manipulador del sentimiento humano ha utilizado la división entre familia, raza, religión y sociedad, como una de sus armas favoritas en la lucha contra sus enemigos y para mantenerse en el poder.
Desde los comienzos, en los primeros anos del triunfo revolucionario en Cuba, existieron diferentes opiniones de cómo luchar contra ese régimen que se instauraba, florecieron las contradicciones sociales manipuladas perfectamente por la entonces joven revolución, las diferencias en como llevar adelante la lucha contra Castro fue uno de los temas que en esa época causo y sigue provocando divisiones entre los cubanos. Unos creen que la lucha debe ser armada, otros creen en el dialogo abierto, otros piensan que se deben de utiliza las mismas leyes vigentes y creadas por Castro para combatirlo con sus propias armas y tanto dentro de la isla como en el exilio todas estas formas de combatir al régimen castrista tienen detractores y defensores. Todos los que estén en contra del régimen de Castro tienen el derecho de luchar contra el, de la forma que elijan o quedarse tranquilos y no hacer nada por la razones que quieran, sus defensores tienen la libertad de apoyar esa tiranía si así lo desean porque estén beneficiándose o porque estén equivocados, de todo hay en la “Villa del señor” y así esta conformado este mundo lleno de contradicciones, gustos he injusticias y a todo esto lo bautizamos con el nombre de “libertad”.
Pero en el caso de Cuba mientras no exista un estado de derecho, no podemos darnos el lujo de tener más que solo dos posiciones, a favor o en contra del régimen, estés dentro o fuera de Cuba, si no estas de acuerdo con un método de lucha no lo apoyes si no quieres, pero no lo ataques. Hay un enemigo común, si para hacer valer nuestros criterios u opiniones nos dedicamos a atacarnos, desacreditarnos entre nosotros, defendiendo posiciones paralelas a las del régimen, utilizando sus mismos argumentos y razones, estamos creando división, enemiga de la libertad y por equivocación, por intereses personales o por cualquier otra razón lo único que podemos pensar de estas personas o grupos que tan abiertamente atacan a otras personas
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